La Audiencia de Bizkaia estima un recurso y da la razón a un preferentista

Bilbao. 15/10/2015.-

Con lágrimas en los ojos recibió Fermín la noticia de que la Audiencia Provincial le había estimado su recurso de apelación. Estaba fuera de Bilbao con su mujer y cuando su abogado le llamó no pudo reprimir las lágrimas. Escuchó varias veces su nombre al otro lado del teléfono, pero su garganta estaba agarrotada, se puso a llorar como un niño y tuvo que colgar sin decir otra cosa que ya hablarían mañana.

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Afectados por la Preferentes ante la sede del BBVA de Bilbao

Nacidos en Bilbao y Poveda de las Cintas (Salamanca), el matrimonio solo tiene estudios primarios. Su vida profesional ha estado marcada por regentar un pequeño bar en Bilbao, próximo a una sucursal de BBVA con cuyo director Iñaki Ortega mantuvo cierta confianza toda vez que se acercaba con frecuencia a su bar y él mantenía en su oficina todos sus ahorros.

Próximo a jubilarse, su amigo le comenta que ‘tenía el dinero  en cuenta corriente muerto de risa‘ y que él se lo iba a invertir en un producto nuevo que tenía el banco, totalmente seguro, con una buena rentabilidad y muy interesante. La única condición que le pone el banco es que había que mantener el dinero durante los siguientes cinco años y que a partir de entonces, en caso de necesidad, en un plazo máximo de 48 horas podría recuperarlo. Por la confianza que mantiene, y pensando que la entidad tampoco nunca permitiría que arriesgara sus ahorros, decide hacerle caso y firma la orden de compra por la que adquiere 285.000 euros; todos los ahorros que tenía para su muy próxima jubilación.

Transcurre el tiempo y un buen día recibe una notificación en la que observa que su dinero -de forma incomprensible- se estaba reduciendo, lo que nunca le había ocurrido. Alarmado pide explicaciones al banco -ya no estaba el mismo director- y le indican que ‘su plazo ya le subiría más adelante‘, que era uno de los ‘afectados’ de lo que ya se empezaba a conocer como las ‘preferentes de Eroski’, lo que les deja hundido moralmente a él y a su mujer.

A través de la asociación BIZKAIKO MINDUAK, formaliza quejas tanto ante el Servicio de Atención al Cliente (SAC) del Banco como ante KONTSUMOBIDE, sin ningún resultado, y tras unos meses inicia una reclamación judicial que finaliza con la sentencia de un Juzgado de Primera Instancia de Bilbao que le desestima la demanda al entender la juez que la comercialización de las AFSE fue correcta basándose en que la declaración del director del banco le merecía credibilidad.

Ahora, la Sección 5ª de la Audiencia vizcaína, en una sentencia de la que ha sido ponente la magistrada Dª Magdalana García Larragán, le ha dado la razón. Estima que la declaración del empleado del banco es marcadamente subjetiva y que no ha existido ninguna otra prueba que advere lo manifestado por el testigo, por lo que no existe constancia de que el BBVA hubiera llevado a cabo una información precontractual adecuada y suficiente para que hubieran tenido un conocimiento suficiente y cabal del producto complejo que adquirían, las AFS de Eroski.

Si finalmente el Banco no presentara recurso de casación ante el T.S, empezarán a disfrutar de su nueva etapa de jubilados con la tranquilidad que siempre habían soñado.

Los demandantes han estado representados durante la tramitación de todo el proceso por la procuradora Elsa Pacheco Gurpegui y defendidos por el abogado bilbaino Gabriel Mª Torres Amann.